El valor humano detrás de la validación de imágenes

La validación manual de imágenes es una tarea clave para garantizar la calidad de los datos en proyectos de inteligencia artificial. En el departamento de validación de imágenes de femcet, el rigor, el criterio humano y el trabajo en equipo se combinan para aportar un valor real a los proyectos de los clientes. Esta entrevista coral da voz a las personas que hacen posible este proceso.

La validación manual de imágenes es una tarea clave en los procesos de calidad de datos vinculados a la inteligencia artificial y la visión por computador. Es un trabajo que requiere concentración, criterio y constancia, y que a menudo queda en un segundo plano, a pesar de ser determinante para la fiabilidad de los resultados. En femcet, este trabajo se desarrolla dentro del departamento de validación de imágenes, donde metodología, experiencia y trabajo colectivo van de la mano.

El día a día del departamento está marcado por la rutina y la organización. Daniel Hernández, coordinador del departamento de validación de imágenes, explica que el compromiso es uno de los pilares del trabajo cotidiano. “Cuando pienso en mi trabajo aquí, lo primero que me viene a la cabeza es el compromiso y que todo salga bien”, señala. Para él, el valor del equipo es esencial: “La implicación y el compañerismo es de lo que me siento más orgulloso”.

Este trabajo colectivo cobra aún más relevancia en una tarea que exige una atención constante al detalle. Víctor López, técnico del departamento de validación de imágenes, define su trabajo como “activo y muy analítico”, con una observación continua de cada imagen para asegurarse de que cumple los criterios establecidos. En este proceso, el segundo visionado es clave: “Me gusta especialmente hacer el segundo visionado, para comprobar que todo esté correcto”.

La concentración y la experiencia permiten ganar precisión con el tiempo. Víctor lo describe con una metáfora muy gráfica: “Es como conducir por una pista recta, con pequeños obstáculos que ya has memorizado y que vas esquivando con la costumbre”. Esta familiaridad con el proceso facilita detectar errores con mayor rapidez y trabajar con más seguridad.

En esta misma línea, Raquel Mateos, técnica del departamento de validación de imágenes, destaca que, aunque la validación pueda parecer una tarea monótona desde fuera, en realidad exige una atención constante que mantiene la mente activa. “Es un trabajo que, para mí, no es nada aburrido. Me hace mantener la atención constantemente”, explica.

También pone en valor la cohesión del equipo: “Siendo todos muy diferentes, tanto en edad como en carácter, hemos formado un gran equipo. Nos entendemos muy bien y trabajamos muy bien juntos”.

Calidad e impacto directo en los proyectos de los clientes

La importancia del trabajo de validación se hace evidente en los resultados de los proyectos. Daniel Hernández explica que el equipo se ha centrado desde el primer momento en alcanzar unos estándares de calidad muy exigentes: “Nos estamos centrando mucho en la calidad, porque el cliente exige unos mínimos y, hasta ahora, están muy contentos porque los estamos superando. De hecho, están sorprendidos por la calidad del trabajo”.

Este enfoque ha implicado también un trabajo previo de investigación y documentación, especialmente en los proyectos de validación de imágenes de matrículas. En estos casos, el equipo ha trabajado en la búsqueda de fuentes para identificar correctamente el país, la numeración y el modelo de los vehículos que aparecen en las imágenes. Según explica Daniel Hernández, este nivel de rigor ha tenido un impacto directo en el funcionamiento del servicio: “Todo ha ido de la mano: trabajar con una buena calidad nos ha ayudado también a ser más productivos”.

En cuanto a la relevancia del servicio dentro de los proyectos, el coordinador destaca el carácter pionero del departamento: “Somos pioneros en la verificación de imágenes. Al haber empezado desde cero, ha sido más fácil encauzar el proyecto hacia lo que nos pide el cliente, combinando una gran calidad con una buena producción”. En este sentido, remarca que el propósito del departamento no es solo producir volumen, sino garantizar una calidad que el cliente percibe y valora.

Aprendizaje continuo y trayectoria profesional

El departamento también funciona como un espacio de aprendizaje continuo. Diana Carolina, técnica del departamento de validación de imágenes, explica que cada jornada es una oportunidad para seguir formándose: “Cuando pienso en mi trabajo aquí, me pregunto qué aprenderé hoy de nuevo. Aprender y formarme es muy satisfactorio para mí”. Esta experiencia le ha permitido ganar seguridad y confianza profesional, así como reorganizar su tiempo y plantearse nuevos objetivos después de años trabajando en otros sectores como la hostelería.

La mirada hacia el mercado laboral ordinario aparece también con un tono crítico. Diana señala que, a pesar de los avances, la inclusión laboral de las personas con discapacidad sigue siendo un reto: “Sigue siendo un tabú. Hay empresas que no confían en lo que podemos aportar por tener alguna limitación”. Una reflexión que resume esta idea de forma clara es: “No se es diferente por lo que aparentemente ves; el diferente es no querer verlo”.

Raquel Mateos també destaca l’impacte personal de la seva experiència a femcet. “M’aporta ganes de sortir cada dia. També m’aporta tranquil·litat i seguretat”, afirma. En comparació amb altres feines, assenyala especialment el tracte humà rebut des del primer moment. Pel que fa al mercat laboral ordinari, la seva reflexió és clara: “Crec que no està gens preparat. Estan trigant molt i no saben el que s’estan perdent”. Una mirada que reforça la necessitat de continuar avançant cap a entorns laborals més inclusius.

Cuando miran hacia el futuro, las personas que forman parte del departamento hablan de continuidad y consolidación. Daniel Hernández subraya la importancia de que los proyectos salgan adelante y de que el departamento continúe creciendo dentro de femcet. Tanto Víctor López como Diana Carolina coinciden en la voluntad de seguir aprendiendo y ampliando su experiencia profesional.

A la hora de describir qué significa trabajar en este departamento, Daniel lo resume con una expresión poco convencional pero reveladora: Rock’n roll. No como sinónimo de desorden, sino como la definición de un ritmo de trabajo intenso, dinámico y coordinado, en el que cada persona sabe qué papel juega y cómo contribuye al resultado final.

Así, el departamento de validación de imágenes de femcet se construye a partir del rigor técnico y del criterio humano, aportando un valor real a los proyectos de los clientes y consolidando una línea de trabajo basada en la calidad, la responsabilidad y la experiencia de las personas que lo integran.

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