Entrevista a Marta, profesional de femcet: El valor de las alianzas que transforman vidas
Marta, para ponernos en situación, ¿en qué consiste exactamente tu día a día en este servicio para Amigos de los Mayores?
Mi trabajo consiste en contactar con las personas socias y donantes de la fundación para informarles sobre las campañas especiales de captación de fondos que se realizan a lo largo del año, principalmente las de Navidad y verano. Les explicamos detalladamente los proyectos y cómo su colaboración ayuda a combatir la soledad no deseada de muchas personas mayores.
Gracias a estas campañas, la fundación puede organizar actividades esenciales como excursiones, meriendas y encuentros sociales, reforzando además el acompañamiento emocional tanto en la campaña de verano como en la de Navidad. En Navidad, asimismo, este apoyo se intensifica con visitas a domicilio, entrega de lotes y la comida navideña. Mi función es informar, resolver dudas y, sobre todo, transmitir la importancia de estas iniciativas de una forma muy cercana y respetuosa.
En un servicio de atención tan directo, ¿qué habilidades crees que son fundamentales para que todo funcione con éxito?
Sin duda, la empatía y la escucha activa. Aunque el objetivo de la llamada sea explicar una campaña, muchas veces las personas al otro lado del teléfono necesitan sentirse escuchadas. También son vitales la paciencia, el respeto y la capacidad de adaptarte a cada interlocutor.
Al mismo tiempo, hay que ser rigurosa y transmitir la información de forma clara para generar confianza. Para mí, la combinación de cercanía humana y profesionalidad es lo que permite que el servicio funcione bien.
«Saber que detrás de una aportación hay una excursión, una merienda compartida o simplemente una persona mayor que se siente menos sola, da todo el sentido a lo que hago.»
Aunque no estás a pie de calle con los usuarios de la fundación, tu labor es un impulso clave para hacer posibles sus proyectos. ¿Cómo sientes que contribuyes a su bienestar?
Siento que mi trabajo es un canal valioso para conseguir los recursos necesarios que, sumados al apoyo de empresas, administraciones públicas, otras fundaciones y la base social de la entidad, permiten que sigan desarrollando sus proyectos. Cada colaboración que gestionamos se transforma después en actividades y momentos de compañía real. Saber que detrás de una aportación puede haber una salida cultural o una persona que se va a sentir menos sola da muchísimo sentido a mi día a día en esta campaña.
Imaginamos que el teléfono os regala momentos muy humanos. ¿Hay alguna conversación que recuerdes con especial cariño?
Sí, hay llamadas que te marcan porque muchas personas socias y donantes transmiten un cariño enorme hacia la fundación. Te explican por qué colaboran desde hace años o te cuentan experiencias relacionadas con la soledad de sus propios familiares. En esos momentos te das cuenta de que esto va mucho más allá de recaudar fondos: se trata de conectar con personas que comparten unos valores y que quieren aportar su granito de arena para mejorar la vida de los demás.
Hablemos ahora de tu casa, de femcet. ¿Qué ha significado para ti formar parte de este equipo como Centro Especial de Trabajo?
Formar parte de femcet está siendo una experiencia muy positiva. Me permite desarrollar mi carrera en un entorno donde se valora de verdad el compromiso, la responsabilidad y el esfuerzo de las personas. Además, para mí es fundamental sentir que el trabajo que realizo tiene una utilidad social real y que formo parte de un proyecto que ayuda activamente a otros.
Para rendir al máximo en un servicio tan sensible, el entorno es clave. ¿Cómo te ayuda el soporte que recibes en el CET?
El soporte de femcet es fundamental porque detrás de cada servicio hay un equipo humano que nos acompaña, nos orienta y nos ayuda cuando surge cualquier duda o dificultad. Eso te da una gran tranquilidad y confianza. Saber que cuentas con ese respaldo te permite concentrarte al 100% en hacer bien tu trabajo y ofrecer la mejor atención posible a las personas socias y donantes.
Esta alianza es el ejemplo perfecto de lo que llamamos «doble impacto social». Desde tu posición, ¿cómo vives este valor?
Para mí tiene un valor único porque genera un círculo virtuoso donde todos ganan. Por un lado, contribuimos a que Amigos de los Mayores siga acompañando a personas mayores que sufren soledad de forma no deseada. Por el otro, demostramos que las personas que trabajamos en un Centro Especial de Trabajo aportamos profesionalidad, compromiso y resultados de altísima calidad.
Para terminar, Marta, ¿qué le dirías a otras entidades o empresas que se están planteando contratar los servicios de un Centro Especial de Trabajo?
Les diría que trabajar con un CET como femcet aporta mucho más que un excelente servicio profesional. Aporta la oportunidad real de generar inclusión y de demostrar que las capacidades de las personas están por encima de cualquier etiqueta. Tras tantos años de colaboración con Amigos de los Mayores, ha quedado más que demostrado que se puede ofrecer un trabajo impecable y, al mismo tiempo, transformar la sociedad positivamente. Es una experiencia enriquecedora para todos.