Tras años de intenso trabajo, la Ley del Tercer Sector Social ya es una realidad. La cámara catalana ha aprobado esta normativa que da un marco legal estable a más de 3.000 entidades sociales catalanas, que trabajamos para garantizar derechos, combatir las desigualdades y acompañar a más de 2 millones de personas en situación o riesgo de exclusión social, realizando una labor de servicio público imprescindible.
La Ley es clave para reconocer la labor esencial de las entidades sociales y reforzar su sostenibilidad, la seguridad y el papel que desempeñamos al lado de las personas en situación de mayor vulnerabilidad gracias a 120.000 profesionales y miles de personas voluntarias. En la Catalunya de 8 millones de habitantes, 1 de cada 4 personas recibe, en algún momento, el apoyo de una entidad social. Por ello, el sector celebra este paso con un mensaje claro: Ya tenemos Ley. Ahora, avancemos.
Con este nuevo marco, las entidades ganamos reconocimiento y estabilidad para asegurar derechos y una atención y acompañamiento de mayor calidad. También se abre la puerta a una mayor participación en las políticas públicas para responder mejor a las necesidades reales de las personas y a tener una relación más equilibrada con las administraciones públicas.
¿Por qué nuestra labor es esencial?
Las entidades sociales somos una red de apoyo muy arraigada al territorio y a la comunidad, formada por la sociedad civil organizada.
Durante décadas hemos contribuido a construir el estado del bienestar y seguimos trabajando para que la sociedad sea más inclusiva, más justa y con más oportunidades para todos y todas.
Hemos demostrado capacidad de respuesta en momentos de crisis, como la pandemia de la COVID-19, y también ante retos sociales complejos y persistentes.
Estamos al lado de personas mayores, niños, niñas y jóvenes, personas con discapacidad, problemas de salud mental o sin hogar, así como personas con dificultades para encontrar trabajo o con enfermedades o adicciones, entre otras situaciones de vulnerabilidad.
Nuestra labor no se limita solo a cubrir necesidades inmediatas, también impulsamos la autonomía de las personas, el empoderamiento y la defensa efectiva de los derechos sociales.